La era de la literatura posthumana

Las respuestas a estas preguntas son algo que cada uno de nosotros debe considerar en su momento. Pero las cuestiones en sí mismas son importantes, y por estas razones: si el posthumano es propiamente una forma discursiva, entonces seguramente deberíamos hablar de “posthumanismo” en lugar de “posthumano”; y, si es un objeto material, entonces seguramente deberíamos concentrar la discusión del posthumano en las nuevas ontologías que han sido posibles -es decir, la forma en que las ciencias tecnológicas y biológicas continúan ampliando la capacidad de nuestros cuerpos para actuar.

A menos que el crítico se enfrente al reto de delimitar el territorio de lo posthumano de esta manera, nos quedaremos en la curiosa posición de admitir que lo posthumano siempre ha sido y sigue siendo inmanente a nuestra idea de lo humano: ¿hemos sido siempre posthumanos? Desde los inicios de la literatura hasta nuestros días pasando por todo tipo de literatura tales como las novelas románticas contemporáneas, los tratados de filosofía, ensayos políticos, etc, el ser humano siempre se ha situado en el centro de las discusiones. ¿No será ahora, el siglo XXI, el momento en que la humanidad deje de ser el centro de la literatura? Lo comprobaremos en los tiempos venideros.