ISO 9001 es una norma para garantizar los procesos de gestión de la calidad en cualquier organización, desde pequeñas empresas hasta grandes corporaciones. Aplica una serie de medidas como la documentación de los procesos y la educación/formación de los empleados. Recuerda que deberás pasar auditorías externas: si quieres que tu empresa obtenga esta certificación, ¡sigue estos pasos!
Paso 1: Registrarse para la certificación ISO 9001
Cuando te inscribas para obtener una certificación ISO 9001, asegúrate de saber en qué te estás metiendo. La obtención de este tipo de certificación en papel conlleva costes y requiere algo más que decir «quiero una».
El primer paso al registrarte para obtener la certificación ISO 9001 es asegurarte de que comprendes lo que se necesita para conseguirla: hay ciertos requisitos para cada organización, dependiendo de si sólo quieren un reconocimiento o algo más exhaustivo, como auditorías realizadas por consultores externos.
Paso 2: Adquirir la norma
La norma es una herramienta que puede ayudar a las organizaciones a mejorar sus procesos de gestión de la calidad. Si te familiarizas con los requisitos de esta norma internacional, estarás mejor equipado para tener éxito al iniciar o continuar un proceso de certificación ISO 9001.
Paso 3: Desarrollar tu sistema de gestión de la calidad
Cuando tengas tu certificación en la mano, es hora de poner en práctica lo que has aprendido y desarrollar un sistema eficaz de gestión de la calidad. Este proceso debe incluir planes, documentos, procesos y políticas que garanticen el cumplimiento de esas normas; también debe incluir la formación de los empleados sobre estos procedimientos, además de controles/evaluaciones ocasionales en varias fases de la producción, ¡para que no quede ninguna posibilidad sin supervisar!
Paso 4: Sométete a una auditoría
El último paso del proceso de certificación es una auditoría. Una vez implantado tu sistema de gestión de la calidad, un auditor externo realizará una evaluación para verificar que las prácticas organizativas cumplen los requisitos de la norma. Los inspectores inspeccionarán documentos, procesos o prácticas para asegurarse de que cumplen lo establecido por (el)/los organismo(s) de normalización. Una vez que hayan terminado su trabajo y todo haya sido aprobado por alguien superior a ti (o quizá incluso superior), ¡entonces recibirás tu certificado!
La certificación ISO 9001 puede ser un proceso largo, pero dará a tu empresa una ventaja competitiva en muchos sectores y la ayudará a alcanzar el éxito.